Las empresas promotoras de la Planta de Tratamiento de Biorresiduo de Colmenar Viejo y administraciones locales y autonómicas defienden la necesidad de proyectos de tratamiento de biorresiduos como el de Colmenar para minimizar el impacto medioambiental de los residuos orgánicos y aprovechar sus condiciones para generar energía verde que permita ser más sostenibles y aumentar la autonomía estratégica.
“El proyecto está totalmente alineado con las directivas de Europa en el tratamiento de residuos, buscando el residuo cero y reducir al máximo el residuo orgánico que va al vertedero, dando la mejor salida posible a los residuos orgánicos que tratamos en esta planta”, apunta Luis Gómez, coordinador de Proyectos de Biogás de PreZero. “Esta planta situará a Colmenar Viejo en el mapa como un municipio referente en el tratamiento de residuos orgánicos, ya que se trata de una instalación con la tecnología más puntera del mercado, de alta eficiencia y con los mayores estándares de seguridad de la industria. Un proyecto en línea con las mejores plantas europeas que contribuye a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y a mitigar el cambio climático”, añade.
Ante las dudas de algunos vecinos de la zona los promotores refuerzan que “toda la materia orgánica que se procesará en la planta se tratará en ambientes estancos y seguros. Las instalaciones contarán con sistemas de biofiltros avanzados que permiten capturar y evitar todos los olores, además de disponer de un filtrado de gases que reduce al mínimo cualquier posible emisión”, declara Jose Luis Martínez, Gerente de Desarrollo de Negocio de Biometano de Enagás Renovable.
Desde las administraciones, la directora general de Transición Ecológica y Economía Circular de la Comunidad de Madrid, Cristina Aparicio, ha expresado su respaldo al proyecto de la Planta de Biorresiduos de Colmenar Viejo durante la reciente Sesión de la Comisión de Medio Ambiente, Agricultura e Interior celebrada en la Asamblea de Madrid. Aparicio ha subrayado que se trata de una iniciativa alineada con las directivas europeas y “con la estrategia de biogás y de biometano por fin reguladas por el Gobierno español”.
Asimismo, ha valorado el proyecto como una solución eficaz para la gestión de residuos en la zona norte de la Comunidad de Madrid, ya que permitirá “dar una segunda vida a las toneladas de residuos que acabaría en el vertedero, además de aportar una solución de manera eficiente”. Además, ha destacado que la instalación contribuirá a la generación de energía limpia, favoreciendo “esa independencia, que todos en España deberíamos buscar”.
En su intervención, Cristina Aparicio ha recordado que el proyecto cumple con la normativa ambiental vigente y ha superado el periodo de consultas públicas. “Tiene la autorización más exigente en materia de evaluación ambiental, que es la Autorización Ambiental Integrada”, ha afirmado.
En esta misma línea se ha manifestado recientemente el alcalde de Colmenar Viejo, Carlos Blázquez, quien ha asegurado que el proyecto “ha superado todos los trámites de evaluación ambiental y los informes de impacto territorial”, y que actualmente se está “en la elaboración de los últimos informes de arquitectura”. Igualmente, ha señalado la urgencia de encontrar soluciones ante el problema que suponen los residuos en los municipios.
Frente a ciertas críticas hacia el proyecto, Blázquez ha denunciado la existencia de “falta de información o información malintencionada por parte de colectivos que quieren frenar el proyecto”. Una preocupación que también ha compartido Cristina Aparicio, al advertir que “no nos podemos permitir seguir a la cola de Europa en materia de residuos y anteponer intereses políticos”.
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